|
Investigadores miden una aleta de un delfín para analizar su estado de salud. (Foto: NMFS/NOAA)
Preocupa enfermedad de delfines del golfo de México
(ESTADOS UNIDOS, 3/30/2012)
Los delfines mular de la bahía de Barataria, Louisiana, muestran señales de estar afectados por una enfermedad grave, según los biólogos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y sus asociados locales, estatales, federales y otros investigadores.
La bahía, ubicada en el norte del golfo de México, recibió una fuerte y prolongada exposición al petróleo durante el derrame de petróleo de Deepwater Horizon.
Se realizó un estudio físico de 32 delfines de la bahía de Barataria en el verano de 2011 y los resultados preliminares muestran que muchos de ellos están por debajo de su peso normal, anémicos, con hipoglucemia y/o síntomas de insuficiencia hepática y pulmonar. Casi la mitad de los delfines tienen también niveles hormonales anormales que suelen afectar la respuesta ante el estrés, el metabolismo y la función inmune.
Los investigadores temen que algunos de los delfines estudiados no sobrevivan, dado su precario estado de salud. Uno de estos delfines, que fue observado y estudiado a finales de 2011, fue encontrado muerto en enero de 2012.
 |
| Estadísticas sobre los delfines hallados varados en el golfo de México, por región. (Gráfico: NOAA) |
La NOAA y sus asociados locales, estatales y federales comenzaron el estudio del delfín de la bahía de Barataria en 2011, como parte de la Evaluación del Daño a los Recursos Naturales (NRDA), el proceso para estudiar los efectos del derrame de petróleo de Deepwater Horizon.
La NOAA comparte los resultados preliminares del estudio para que los rescatistas y los veterinarios puedan cuidar mejor los delfines que quedan varados y buscar síntomas de alerta en los animales.
La investigación de Delfines Varados en el Golfo del Norte continúa
Desde febrero de 2010, quedaron varados más de 675 delfines en el norte del golfo de México, una tasa más alta que el promedio habitual de 74 delfines por año. Esto llevó a la NOAA a declarar un Evento de Mortalidad Inusual (UME) y a investigar la causa de muerte de tanta cantidad de delfines. La mayor parte de los delfines varados fueron hallados muertos, mientras que 33 delfines quedaron varados vivos y 7 tuvieron dificultades para rehabilitarse.
En la primavera, es normal ver delfines recién nacidos, fetos de delfines y delfines muertos al nacer, y se observó un aumento de los casos de delfines varados de esta clase de juveniles durante este UME, en 2010 y 2011. Sin embargo, se siguen registrando niveles altos de casos de delfines varados en todas las clases. La NOAA trabaja con un equipo de expertos en salud de mamíferos marinos para investigar los factores que pueden contribuir a la mortalidad de los delfines.
 |
| Evaluación del estado de salud de un delfín en la bahía de Sarasota. (Foto: NOAA) |
La sanidad de los productos del mar del golfo
Desde el derrame de petróleo ocurrido en 2010, la Administración Federal de Alimentos y Medicamentos (FDA), la NOAA y los estados de la costa del golfo utilizaron un protocolo acordado para analizar los productos del mar y asegurarse de que están libres de petróleo y residuos de dispersantes. La NOAA abrió las aguas federales para la pesca luego de análisis intensivos, y los estados del golfo continúan usando el protocolo como procedimiento de rutina para analizar peces de escama y mariscos, para garantizar que lleguen en buenas condiciones sanitarias a los consumidores.
Algunas aguas de la cuenca del norte de Barataria, un área más amplia que incluye la bahía de Barataria, permanecen cerradas para la pesca comercial, dado que todavía se puede percibir petróleo a lo largo de la línea costera, en donde se implementaron los cierres. El protocolo conjunto establece que se realicen pruebas de sanidad en los productos del mar sólo cuando ya no sea visible la presencia de petróleo.
La NOAA y sus asociados estatales y federales investigan varias maneras en las que se pueden haber expuesto los delfines al petróleo, a través de su ingestión, inhalación o por contacto externo. Los delfines podrían haber ingerido el petróleo de los sedimentos o del agua cuando se alimentaban, o bien por comer el pescado entero, con los órganos internos y los fluidos, como la bilis del hígado, que puede contener contaminantes químicos. Esta vía de contaminación es muy poco probable para la mayoría de los humanos.
editorial@fis.com
www.fis.com
Información de la compañía:
|
Dirección:
|
14th Street & Constitution Avenue - NW Room 6013
|
|
Ciudad:
|
Washington, DC
|
|
Estado/Codigo Postal:
|
(20230-0001)
|
|
País:
|
Estados Unidos
|
|
Tel:
|
+1 202 482 6090
|
|
Fax:
|
+1 202 482 3154
|
|
E-Mail:
|
info@noaa.gov
|
Más sobre:
|
|
|
|