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La industria vitivinícola ofrece una fuente alternativa de CO2 que puede usarse para el cultivo de microalgas. (Foto: Aeon Biogroup/FIS)
Vino y microalgas, unidos por un innovador proyecto
CHILE
Thursday, April 19, 2012, 02:50 (GMT + 9)
La compañía Aeon Biogroup está desarrollando un innovador proyecto para utilizar el dióxido de carbono (CO2) generado durante la fermentación del vino para el cultivo de spirulina (Arthrospiraplatensis), una microalga de alto contenido nutricional.
La spirulina posee una gran cantidad de proteínas, antioxidantes (betacaroteno, clorofila y ficocianina), minerales (magnesio, fósforo, calcio, zinc y hierro), vitaminas (D, B2, A, B12 y B1) y aceites grasos omega-3 y 6.
Se recomienda su consumo a personas que deseen alimentarse bien y en forma natural, especialmente deportistas, vegetarianos, niños, adultos mayores, embarazadas y celíacos.
La iniciativa es cofinanciada por el Ministerio de Agricultura, a través de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA). También participan la viña Miguel Torres y Aquasolar Microalgas.
Los principales objetivos de los impulsores del proyecto son generar una nueva alternativa de negocio para la industria vitivinícola y reducir la huella de carbono de su oferta, agregándole mayor valor, informó El Pingüino.
“Esto es algo único en el mundo de la industria de las microalgas, y permitirá obtener, por ejemplo, tabletas y barras de cereal enriquecidas con spirulina para consumo humano, las que podrían comercializarse tanto en Chile como en el exterior, además de capturar el CO2 que emite viña Miguel Torres debido al proceso de fermentación de la uva”, explicó Luis Ignacio Merino, coordinador de la iniciativa.
Asimismo, se prevé la producción de hojuelas de spirulina para el mercado de alimentos para animales domésticos, acuicultura y avicultura.
El coordinador del proyecto también explicó que se comercializan en el país algunos productos en base a esta microalga, pero en el futuro se espera iniciar su exportación.
En tanto, Tomás García Huidobro, ejecutivo de innovación de FIA y supervisor del proyecto, destacó que “el CO2 es un subproducto de la vinificación que actualmente es desechado y no tiene valor para la industria vitivinícola”.
El proyecto permitirá darle valor al gas al convertirlo en un insumo para el cultivo de microalgas y con respecto al ámbito medioambiental, ayudará a la industria vitivinícola a reducir su huella de carbono.
Los participantes en el proyecto iniciado en el último trimestre del año pasado esperan culminar las pruebas de laboratorio en los próximos meses.
Se espera poder concretar las primeras capturas del gas de fermentación de la vendimia 2012, instalando un equipo de captura, depuración y compresión del gas para ser envasado.
Dicho gas se usará para probar en el laboratorio el efecto que tiene sobre el crecimiento de las microalgas, en comparación con el CO2 industrial.
Por Analia Murias
editorial@fis.com
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