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Los pescadores de lanosta de New Brunswick temen el impacto que puedan tener los recortes presupuestarios del DFO. (Foto: Stock File/FIS)
Protestas y temores por recorte presupuestario del DFO
CANADÁ
Thursday, May 31, 2012, 04:30 (GMT + 9)
El Gobierno federal recortará el presupuesto operativo del Ministerio de Pesca y Océanos (DFO) en CAD 79,3 millones (USD 77,4 millones) en los próximos tres años. Esta medida, que significará 400 personas menos en su plantel laboral, impulsó a varios grupos de la pesca y de académicos a hacer público su temor de que este recorte ponga en peligro las pesquerías del país.
El DFO cerrará tres de sus oficinas pesqueras en Nueva Escocia, pero Mélanie Carkner, vocera del organismo, dijo que sus funcionarios “se consolidarán en oficinas más grandes y que cuentan con mejores recursos” y esto no resultará en menos trabajadores, informó CBC News.
Sin embargo, Maria Recchia, directora ejecutiva de la Asociación de Pescadores del Norte de Fundy en Nueva Brunswick, alerta que no quedará ningún científico del Gobierno para estudiar el impacto de los pesticidas de la acuicultura en el ecosistema marino.
“Si nuestros pescadores descubren mañana una gran mortandad de langostas, ¿quién se dedicará a estudiar lo que les ocurrió? ¿Los pescadores deberán pagar a científicos independientes para hacer este trabajo?, preguntó, según The Canadian Press.
La vocera del ministro de Pesca y Océanos de Canadá, Keith Ashfield, Erin Filliter, defendió los recortes anunciados y aseguró que las investigaciones continuarán.
“En lugar de una investigación interna sobre los efectos biológicos de las sustancias contaminantes y los pesticidas, el Ministerio establecerá un grupo asesor y un fondo para la investigación de CAD 1,4 millones (USD 1,37 millones) por año, para que trabaje con instituciones académicas independientes para obtener asesoramiento sobre cuestiones prioritarias y garantizar que se cumplan la prioridades ministeriales”, explicó.
No obstante, Recchia rechaza esta afirmación.
“Creo que va a ser un desafío obtener investigación objetiva cuando es muy probable que la investigación sea financiada por las industrias que están siendo examinadas”, argumentó.
Peter Hodson, profesor de biología de la Universidad Queens de Kingston, Ontario, también manifestó su preocupación.
“De hecho, no habrá capacidad en el Ministerio Pesca y Océanos para medir la presencia de sustancias químicas, mucho menos de comentar sobre el problema. Es bastante preocupante”, dijo.
Hodson y otros 100 académicos, importantes empresarios y empleados del Gobierno firmaron esta semana una carta dirigida al primer ministro Stephen Harper en la que lo instan a dar marcha atrás con los recortes relacionados con la contaminación y la toxicidad por sustancias químicas para las especies acuáticas. Los firmantes hacen hincapié en las responsabilidades que tiene el DFO para con los canadienses según la Ley de Pesca, que incluyen la protección de los peces, las pesquerías y la salud humana de las sustancias contaminantes vertidas en las aguas costeras, los estuarios y las aguas interiores.
Los autores de la carta dicen que la ausencia de científicos reconocidos significa que el Gobierno federal ya no podrá responder ante las crisis pesqueras.
El DFO anticipó que se eliminará una parte del grupo de investigación de derrames de petróleo de Nueva Escocia. Hodson opina que la experiencia de científicos internos ahora es más importante que nunca, dado que aumentan las actividades de exploración de petróleo en el Ártico y las posibilidades de exportar arenas de alquitrán a través de la costa oeste.
“No decimos que se perderán los peces, pero si no los protegemos, ciertamente podríamos hacer mucho daño”, insistió.
Por Natalia Real
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